PRINCIPIOS DEL TRABAJO QUE RECONECTA


PRINCIPIOS ESENCIALES DEL TRABAJO QUE RECONECTA:

1 Nuestra Tierra está viva. No es nuestra fuente de suministros o nuestro basurero, es nuestro cuerpo mas grande.
2 Nuestra verdadera naturaleza es mucho más antigua y global que que el yo separado definido por el hábito y la sociedad. Somos tan intrínsecos para este mundo vivo nuestro como los ríos y los árboles, estamos hechos de los mismos flujos de materia/energía y mente. Habiendo evolucionado hasta una conciencia auto-reflexiva, el mundo puede ahora conocer y ver a través de nosotros, contemplar su propia majestuosidad, contar sus propias historias, y también responder a su propio sufrimiento.
3 El dolor por el mundo surge de nuestra interconexión con todos los seres, de la que también nacen nuestros poderes para actuar en su beneficio. Cuando negamos o reprimimos nuestro dolor por el mundo, o cuando lo vemos como una patología privada, nuestra capacidad para participar en la curación de nuestro mundo se ve disminuida. Nuestra capacidad de respuesta ante nuestro propio sufrimiento y el de los demás se puede desbloquear.
4 El desbloqueo ocurre cuando nuestro dolor por el mundo no sólo es validado intelectualmente sino también experimentado. La información cognitiva sobre las crisis que afrontamos es generalmente insuficiente para movilizarnos. Pero la experiencia directa de nuestra propia respuesta emocional profunda puede poner de manifiesto nuestra inclusión en la red de la vida, y liberarnos para actuar.
5 Cuando nos reconectamos con la vida, aceptando sufrir su dolor, la mente recupera su claridad natural. No sólo sentimos que estamos interconectados en toda la comunidad terrestre, sino que surge también una disposición mental que armoniza la experiencia con pensamientos del nuevo paradigma. Aprendizajes significantes toman lugar, pues el sistema individual se reorganiza y reorienta basado en alcances más amplios de identidad e interés propio.
A medida que las capacidades de autocuración de la Tierra se afianzan en nuestro interior, nos sentimos llamados a participar en el Gran Giro. Las medidas que tomemos pueden ser modestas, pero deberían implicar algún riesgo para nuestro bienestar mental, al objeto de no seguir estando atrapados en viejos límites «seguros». El valor es un gran maestro y además fuente de alegría.

Tomado de
“Nuestra vida como Gaia”.Joanna Macy